Donald Trump amenaza con imponer aranceles a México si nuestro país no detiene la migración de centroamericanos, y en ese momento, dos calificadoras, Fitch y Moody’s, bajan las notas a Petróleos Mexicanos (Pemex).

¿Coincidencia?

Ayer Fitch hizo público un comunicado donde baja sus notas a la paraestatal, pues asegura hay “debilidad del perfil crediticio de la compañía” y una “lenta acción del Gobierno para fortalecer la estructura de capital de Pemex”. Con esto, aseguran los especialistas de Fitch,  “el Gobierno no ha reconocido la viabilidad del perfil financiero de la compañía y/o el papel estratégico que desempeña Pemex para el Gobierno y el país“.

Hoy, Andrés Manuel López Obrador, afirmó en rueda de prensa que las calificadoras habían hecho mal su trabajo, pues no habían tomado en cuenta muchos factores en sus “análisis”.

“No estamos de acuerdo con los dictámenes de las calificadoras. Vuelvo a reiterar: están utilizando una metodología caduca, es la metodología del periodo neoliberal, que no incluye la variable corrupción, entre otras cosas. No han sido profesionales [ni] objetivos. Por ejemplo, en tres años no hubo inversión en exploración, en perforación de pozos en Pemex, y calificaban muy bien a Pemex. Ahora que hay inversión, califican mal a Pemex. Y así, otras cosas”.

Además, el mandatario indicó que esas calificadoras, durante el proceso en el que se desmanteló a Pemex, le pusieron muy buenas calificaciones, y ahora que se está invirtiendo y hay un plan de reestructuración, bajan las notas:

“no fueron objetivos, no fueron profesionales los técnicos de las calificadoras, y esto lo digo porque se hicieron de la vista gorda durante el tiempo del desmantelamiento de Pemex, de la caída de la producción de Pemex, del endeudamiento de Pemex, ¿Dónde estaban? ¿No vieron nada de eso [de] la gran corrupción en Pemex? Y a los cinco meses, cinco meses de nuestro gobierno, ¿se dan cuenta de que está mal Pemex? ¿Por qué el silencio cómplice tanto tiempo? Entonces, con todo respeto, o sea, es hablar con claridad, y siempre con la verdad. Nadie debe de ofenderse”.

El Presidente aseguró que Pemex no tiene ningún problema para reestructura la deuda que tiene. Incluso presumió que “sobran” las ofertas, “con mejores garantías; ése es el informe que tengo”.

Para el mandatario, resulta sospechoso que las calificadoras no vean que se está trabajando, a partir de este sexenio, en la producción de 22 campos petroleros, que en un tiempo récord se haya estabilizado la producción, y que en enero se haya comenzado a producir más. Esto que es muy positivo, dijo AMLO, no lo vean en absoluto las calificadoras.

Especialistas de esas calificadoras afirman que en México la corrupción nos se va a terminar jamás en el país, a lo cual Andrés Manuel respondió que están equivocados, pues, dijo “puedo asegurar que ya no hay corrupción tolerada en México.