Es el dueño de La Jornada Aguascalientes, filial del diario La Jornada y también miembro privilegiado de un partido político. Pero no sólo eso, Jorge Álvarez Máynez, también es el secretario general de Movimiento Ciudadano y utiliza el diario con el beneplácito de los ejecutivos del impreso nacional para hacerse promoción, salir en primera plana y atacar a sus adversarios políticos.

Así pasó:

Desde la redacción de La Jornada Aguascalientes, filial del diario nacional La Jornada, el secretario general del Partido Movimiento Ciudadano (MC) Jorge Álvarez Máynez, realizó un supuesto ‘ejercicio ciudadano’ para contrastar el mensaje que rindió el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como parte de su Primer Informe de Gobierno.

Sin embargo, lo que pudo ser un trabajo netamente periodístico, terminó siendo una estrategia política del partido naranja para tratar de opacar al mandatario.

Personas reunidas en La Jornada Aguascalientes para fiscalizar el informe de AMLO. Foto: Especial

El secretario general de MC incluso utilizó la portada de dicho diario —del que fue director y socio fundador entre el 2009 y 2010— para demostrar el músculo y fuerza de la acción concertada en las oficinas de La Jornada Aguascalientes.

En la imagen de portada aparece Máynez al centro, acompañado de jóvenes que según el propio secretario de MC,  trabajaron de forma voluntaria, y el director editorial del diario, Edilberto  Aldán Ahedo.

Todos, salvo este último, portan playeras que tienen impreso en la parte frontal el hashtag #MéxicoTieneOtrosDatos. Máynez se distingue por llevar una playera en color negro, mientras que sus colaboradores portan camisas blancas.

Previamente a la publicación del impreso —el pasado lunes 2 de septiembre— el secretario general de MC grabó en su cuenta de Twitter en tiempo real un recorrido por la redacción del diario en donde presume el trabajo que llevaron a cabo al menos una veintena de jóvenes, el cual consistió en “verificar” cada una de las acciones emprendidas por Andrés Manuel López Obrador.

Resalta el hecho de que es Álvarez Máynez el que coordina la publicación y no el jefe de información, ni su director editorial Edilberto Aldán, quienes por cuestión jerárquica deberían ser los responsables del contenido del diario.

En el pequeño clip que grabó el secretario de MC, incluso se le escucha decir a Edilberto Aldán que ellos son “la oposición”, sin que quede claro a qué se refiere.

Según el acta de asamblea del Registro Público del Comercio de Aguascalientes, cuya copia obra en poder de Polemón, Álvarez Máynez renunció a su participación como administrador único de La Jornada Aguascalientes el 10 de enero  del 2013, cuando era diputado del PRI en el Congreso de Zacatecas. 

Pero no quedó desligado del diario, pues en esa misma asamblea se le nombró presidente del Consejo de Administración. Y según consta en el documento, es el segundo accionista mayoritario (con 85), sólo después de José Alberto Martínez de la Torre (él tiene 100) a quien se le incluyó como nuevo socio de la empresa, cuya razón social es Convicción Ciudadana S.A. de C.V.

Su hermano, Luis Felipe Álvarez Máynez, también figura como socio de La Jornada Aguascalientes. En la misma asamblea se determinó también revocar el poder de representación a Francisco Miguel Aguirre Arias, quien ostenta el cargo de director de La Jornada Aguascalientes. 

Este último es oriundo de Jalisco y de acuerdo a la revista digital Líder Empresarial, se mudó en el 2008 a la ciudad hidrocálida —a invitación de Máynez—para hacerse cargo de la franquicia de La Jornada. 

“Siempre me motivó la participación ciudadana. A través del periodismo, podemos contribuir a los cambios culturales y pertenecer a algo más que a uno mismo”, dijo a ese medio el pasado 15 de mayo. 

En febrero pasado, el director de La Jornada Aguascalientes se integró a la Comisión Ejecutiva (CE) del Sistema Estatal Anticorrupción de ese estado. Una de sus funciones es presentar propuestas sobre políticas a nivel estatal en materia de prevención, control o disuasión de faltas administrativas y hechos de corrupción, así como de fiscalización y control de recursos públicos.

Francisco M. Arias rinde protesta como miembro del Sistema Estatal Anticorrupción. Foto: Especial.

Al secretario general de MC se le ha cuestionado en distintas ocasiones ser un saltimbanqui de la política, que no tiene el menor pudor para cambiar de partido político, pues antes de pertenecer a Movimiento Ciudadano fue diputado del PRI del Congreso de Zacatecas en el periodo 2010-2013.

El propio Máynez confiesa en una columna que escribió para la revista digital Tercera Vía —de la que él mismo es dueño y director general— el 4 de enero de este año, que fue un ferviente admirador de Andrés Manuel López Obrador, pero rápidamente vino el desencanto.

“¿Qué fue lo que me llevó de marchar gritando “es un honor estar con Obrador” a convocar hoy a un movimiento de oposición a su gobierno? Lo que nunca me gustó de él fue, precisamente, su reivindicación acrítica del nacionalismo revolucionario, que no es otra cosa que la hegemonía cultural que gobernó México durante el Siglo XX”, escribió el político naranja.

“La segunda cosa que nunca me gustó de él fue su desprecio por causas que él considera secundarias y que le suele encargar a personas que, aunque forman parte de su movimiento, él no respeta. Esas causas son, irremediablemente, ampliación de derechos y libertades para grupos excluidos: aborto, matrimonio igualitario, uso recreativo de la mariguana, igualdad de género y respeto al medio ambiente, entre otras”, abunda Máynez. 

De acuerdo con un perfil que escribió la periodista María Scherer para el Financiero Bloomberg, el secretario general de MC nació en Zacatecas y su padre fue fundador del Partido Comunista en ese estado.  Estudió Relaciones Internacionales, una maestría en Economía (Carlos Urzúa, el ex secretario de Hacienda, fue su director de tesis) y otra en Estudios Internacionales, la primera con un intercambio en Harvard y la segunda con uno en el Colegio de Europa.

En 2006 laboró en la Cámara de Diputados con el ex dirigente y entonces presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, el zacatecano Raymundo Cárdenas. También colaboró como asesor del vicecoordinador del PRD, otro zacatecano, Javier Calzada, para luego incorporarse a la política local.

Fue socio minoritario de La Jornada Zacatecas y más tarde fundó la franquicia de La Jornada Aguascalientes. En una entrevista que concedió a Scherer, publicada el 12 de julio pasado en el Financiero, Máynez asegura que tener al diario “ha sido de los peores negocios de mi vida, pero de las experiencias más gratificantes”.

—Eres político y dueño de un medio. ¿No te parece que ahí existe conflicto de interés?— le pregunta Scherer.

—Sí. De hecho, nunca me presenté como periodista. Como te conté, nací en una familia comunista, y en ese contexto conocí a Amalia (García, exgobernadora de Zacatecas), que fue “la camarada” de mi padre. El periódico, en Zacatecas, fue un reconocimiento de la imposibilidad para transformar la realidad desde el gobierno y en esa lógica, apostamos por la esfera cultural. He sido un pésimo empresario desde entonces. Estoy consciente. La relación entre los medios y el poder, y la dependencia de la publicidad oficial son gravísimas— respondió el secretario general de MC.

La periodista le pregunta si ha pensado vender el diario, y Máynez responde que sí, pero que no ha podido.

Refiere además que el impreso no tiene utilidades, aunque es el de mayor audiencia en Aguascalientes. 

“De no haber sido diputado local, federal y haber hecho otras cosas, no lo hubiera podido sostener”, aseguró el político naranja.

Fue en el  2013, después de haber concluido su periodo como diputado local del PRI en Zacatecas, que  Álvarez Máynez se sumó al grupo de Enrique Alfaro y su núcleo más cercano: Clemente Castañeda y Hugo Luna.

El editorialista del periódico zacatecano NTR —que tiene una filial en Jalisco— Enrique Laviada, considera que Álvarez Máynez no es más que un busca chambas. 

“Y no les falta valor para aceptarlo y seguir detrás de la chamba, alguna chamba, cualquier chamba, en el equipo de Miguel Alonso, y poco les importa que los tilden de monrealistas o comunistas arrepentidos o amalios confesos o miembros insignes de la histórica izquierda zacatecana. Una joya de la mutación, pues”, escribió en su editorial del 9 de agosto del 2010.

El uso político que Álvarez Máynez le ha dado a La Jornada Aguascalientes repite las prácticas que llevaron a la ruina a las franquicias de Michoacán y Jalisco que operaba el ex periodista, Juan Manuel Venegas.

En Jalisco, por ejemplo,  el directivo entregó casi por completo su línea editorial a los políticos del PRI, cuando se apoderaron de la capital jalisciense en la elección del 2009, —luego de 18 años consecutivos de gobiernos panistas— y posteriormente de la gubernatura del estado en el 2012. 

El 15 de diciembre del 2015,  los directivos de La Jornada  decidieron cerrar la franquicia de Jalisco, pero no a causa del sesgo editorial claramente a favor de los gobiernos priístas, sino porque el director dejó de pagar ciertas contraprestaciones, de acuerdo a un comunicado que emitió el diario nacional. El personal de vigilancia, administrativos, reporteros y repartidores, nunca fueron indemnizados.

El ex director de La Jornada Jalisco, Juan Manuel Venegas.

La Jornada Michoacán corrió con el mismo infortunio, y cerró sus puertas  el 16 de febrero del 2016, dejando de igual manera sin empleo a sus trabajadores. Los ex reporteros de La Jornada Jalisco escribieron un duro pronunciamiento para apelar a la sensibilidad del diario nacional, que dirige Carmen Lira desde 1996.

Esperaban que el impreso rescatara la franquicia jalisciense y enderezara el rumbo de su línea editorial, lo que finalmente nunca sucedió. 

En el esquema de franquicias que opera La Jornada, aún no queda claro porqué el impreso nacional permite que sus filiales tomen distancia de la línea editorial y se conduzcan a su antojo.