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Polemon | 19 enero, 2018

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“Va a haber un desmadre”: la tensa calma tapatía

“Va a haber un desmadre”: la tensa calma tapatía

Por: Redacción (@revistapolemon)

20 de agosto de 2016. La noticias llegó lentamente: que secuestraron a varios, que fue en Puerto Vallarta, que en un restaurante así muy “pípiris-nice”, muy de alta sociedad, muy de gente de dinero. Que se los llevaron. Que la inseguridad. Que híjole qué miedo. Que entre los secuestrados iban “gente pesada”. Que eran narcos. Que un escolta de un ex gobernador del PAN. Que narcos. Que narcos. Que narcos. Que “gente verdaderamente pesada”.

Imágenes del "levantón" que sufrió el hijo de El Chapo Guzmán.

Imágenes del “levantón” que sufrió el hijo de El Chapo Guzmán.

Una versión se diseminó y tomó fuerza: entre los “levantados” estaba nada más y nada menos que el hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. El Fiscal de Jalisco, Eduardo Almaguer, trató de suavizar todo, de no decirlo abruptamente: “parece ser que”, “es probable que”, “casi conformamos que”… Al final, la versión se hizo oficial: “sí uno de los secuestrados fue…, sí, sí, sí, uno de los hijos de El Chapo”.

Autoridades estatales trataron de poner calma. Pero, ¿habrá calma cuando el hijo del líder del cártel más poderosos y sanguinarios del orbe ha sido secuestrado por sicarios de uno de los carteles más poderosos y sanguinarios del país”?

El alcalde de Puerto Vallarta, Arturo Dávalos Peña, quien pertenece a Movimiento Ciudadano (partido que en Jalisco tiene oportunidad de ganar la gubernatura en 2018), despareció de los medios de comunicación. No contestaba el celular ni al gobernador ni a reportes ni a nadie.

Al cuarto día del “levantón”, apareció. Dijo que todo estaba en calma. Que esas cosas pasaban. Que ya habían sucedido hechos lamentables en Puerto Vallarta, y que uno más no iba a cimbrar al puerto. Argumentó que era un problema entre grupos delictivos. Nada más eso. Solamente eso. Sus palabras fueron claras: “Fue asunto entre dos cárteles que ellos tienen que arreglar”. Es decir, todo está bien: ellos se van a matar, pero no nos afectará.

El alcalde de Puerto Vallarta, Arturo Dávalos, junto al líder de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado.

El alcalde de Puerto Vallarta, Arturo Dávalos, junto al líder de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado.

Tensa calma

Guadalajara está en calma. Andas en la noche, y arriba, en el cielo, vuela un helicóptero con una luz muy fuerte siempre encendida. Da una vuelta. Da dos. Da decenas de vueltas. Vuela bajito. De repente se aleja, pero después, de repente, vuelve.

Circulas por las calles. Calma, tranquilidad. De pronto, en las avenidas, aparecen camiones del ejército, no uno, no dos, unos siete, unos quince. Van, arriba de esos camiones y camionetas, soldados bien armados. Con sus metrallas bien listas para dispararse, para con sus balas penetrar cuerpos, enemigos: para amatar a los malos.

¿Salir a algún lugar cerca de Guadalajara? Puedes tomar la carretera. Por ejemplo, la que te lleva a Puerto Vallarta. Hay un retén militar. Diez camionetas y unos cinco o seis camiones. Unas dos o tres decenas de efectivos del ejército mexicano. Bien vestidos con sus uniformes de andar en guerra. Portan sus armas largas que muchas veces miden más de la mitad que lo que miden los hombres que las portan. Pasan los autos, y se detienen. Los soldados echan miradas a los conductores y a los acompañantes de éstos. Si te ves como con cara de malo, te paran, te bajan, te escudriñan, revisan lentamente tu auto, te hacen preguntas, te dicen que a qué te dedicas, que qué haces en la vida, que por qué andas fuera de tu casa. Si los convences que no eres matón ni narco ni delincuente, te dejan ir.

Todo tranquilidad. Todo calma. Guadalajara está en paz.

La calma violenta de todos los días

La gente anda como con miedo. Dicen, alguien dice, muchos dicen, que pronto va a “haber desmadre”. Hay rumores que se viralizan por redes sociales y mensajería instantánea. Por ejemplo, hay una grabación de un supuesto ciudadano cualquiera que informa que vio una manta: “En la carretera libre a Zapotlanejo, pegado, había una manta que decía: ‘A toda la comunidad de Guadalajara, Jalisco, quien no quiera sufrir daños ni quiera tener ninguna represalia por lo que hicieron su gente el día lunes, se les pide que no salga de su casa después de las nueve de la noche porque vamos a ajustar cuentas. Atentamente Cártel de Sinaloa’”.

La voz de ese ciudadano cualquiera que no se sabe quién es, concluye:  “Están previniendo a toda la gente que va a haber un desmadre por el secuestro del hijo del Chapo”.

La gente anda como con psicosis. Hay noticias que no son noticias, pero que la gente las difunde como si fueran las verdades más verdaderas del orbe: “Que hay narcobloqueos. Muertos”, “que encontraron el cadáver del hijo del Chapo”, “que los narcos andan sueltos”.

A tanto han llegado estos rumores, esta información, que el secretario de comunicación del gobierno estatal grabó un video donde afirmó: “Hay inquietud por mensajes que están circulando por redes sociales y WhatsApp en el sentido de que hay amenazas, mantas, toques de queda, actividad delincuencial. Esto es completamente falso, la vida en la Zona Metropolitana de Guadalajara así como en Puerto Vallarta, transcurre con completa normalidad”.

En la Zona Metropolitana de Guadalajara, que haya cinco o seis personas asesinadas cada día, es algo normal. Los forenses siempre andan bien llenos de trabajo. Las cifras son alarmantes. Quizás por eso el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses cambió hace poco los campos de búsqueda en sus estadísticas (las cuales se encuentran en línea).

Antes uno podía, de forma directa, encontrar fácilmente los “homicidios”. Hoy, hay diversos campos y ya es imposible saber a cuántas personas les han hecho autopsias por homicidio en la entidad.

Lo cierto es que, en la Zona Metropolitana de Guadalajara, hay calma (calma violenta normalizada), y también hay rumores de violencia mayor. Y la gente toma precauciones. Anda con miedo. Muchos dicen, afirman, que todo se puede convertir en un “desmadre”. Quizá habría que pensar que, el desmadre, ya tiene tiempo en Guadalajara.

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