Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Polemon | 11 diciembre, 2017

Scroll to top

Top

3 Comentarios

The Economist respalda al régimen

The Economist respalda al régimen

Por: John M. Ackerman (@JohnMAckerman)*

12 de noviembre de 2017.- La misma prensa financiera internacional que alabó tanto a Enrique Peña Nieto al principio de su sexenio, fabricando un supuesto Mexican moment de modernidad y desarrollo a partir de las “reformas estructurales”, ahora se lanza contra Andrés Manuel López Obrador. Y es que de cara a las próximas elecciones presidenciales de 2018, influyentes medios globales recurren una vez más a tesis disparatadas con el fin de legitimar al actual régimen autoritario mexicano.

De acuerdo con Richard Ensor, corresponsal en México de la revista británica de corte neoliberal The Economist, hasta el mismo General Lázaro Cárdenas del Río supuestamente repudiaría el “populismo” de López Obrador.  De acuerdo con el periodista, quien escribió el pasado 4 de noviembre bajo el pseudónimo “Bello”, el General Cárdenas era un político pragmático que construía instituciones, unificaba el país y se llevaba bien con los Estados Unidos. En contraste, el tabasqueño no es más que un demagogo que divide la nación, mina la institucionalidad democrática y provoca a Trump de manera irresponsable. Jensor remata con una cita de Cuauhtémoc Cárdenas que invita a diferenciar entre la “popularidad” constructiva del General y el “populismo” destructivo de otros líderes.

Ensor en realidad no hace otra cosa que repetir la misma estrategia utilizada por Peña Nieto para supuestamente justificar su reforma energética en 2013. En la exposición de motivos de su iniciativa de modificación constitucional que logró desmontar las conquistas de Cárdenas en la materia, el originario de Atlacomulco escribió con enorme cinismo que “la iniciativa que se somete a la consideración de esa Soberanía se basa en las ideas fundamentales de las reformas del Presidente Lázaro Cárdenas consecuentes con la expropiación petrolera de 1938”.  Y remata señalando que “el espíritu de las reformas cardenistas fue nacionalista sin duda, pero también modernizador, visionario y pragmático.”

AMLO en la firma del Acuerdo Político de Unidad Nacional en la Ciudad de México. Foto: Especial

Los neoliberales están desesperados por presentarse como los verdaderos herederos de próceres de la patria como Lázaro Cárdenas. Basándose en mentiras, quieren arrebatarle de la izquierda el estandarte de la dignidad republicana.

Es cierto que Cárdenas era profundamente institucional, visionario y pragmático. La mentira, sin embargo, reside en la idea de que el régimen actual, y no la oposición obradorista, sería la fuerza política que da seguimiento y continuidad a este ejemplo histórico.

Los revisionistas distorsionan la realidad con fines políticos. Por ejemplo, Jensor escribe que uno de los grandes logros de Cárdenas fue supuestamente haber creado el Partido Revolucionario Institucional (PRI).  En realidad, el partido que creó Cárdenas el 30 de marzo de 1938 no fue el PRI sino el Partido de la Revolución Mexicana (PRM), un partido de masas firmemente cimentado en el poder popular y la organización social.

El PRI como tal no se creó sino hasta 1946 y nació para repudiar y desarticular las reformas cardenistas. Fue a partir del sexenio de Miguel Alemán Valdés, el primer Presidente emanado del PRI, que se estableció el sistema de autoritarismo neoliberal, de represión estructural y de hipocresía institucionalizada que sigue vigente hasta la fecha. Es falso sostener que el PRI de hoy de alguna manera es una continuidad del cardenismo. La realidad es que ese partido surgió como un abierto repudio al legado del General.

Otra distorsión mal intencionada de Jensor es su afirmación de que supuestamente no existen pruebas del descarado fraude de 2006 y que las protestas de López Obrador en aquel año minaron las instituciones democráticas.  El periodista evidentemente no ha revisado los cientos de páginas de la impugnación de la validez de la elección presidencial presentado en su momento a las autoridades electorales por los abogados del tabasqueño. Tampoco ha leído los numerosos libros y artículos escritos sobre el tema desde entonces.

En todo caso, si la elección de 2006 fue perfectamente limpia y democrática, como supone Jensor: ¿Por qué destruir las boletas electorales utilizadas en la elección sin permitir una revisión ciudadana previa de acuerdo con la ley de transparencia, tal y como lo demandaron miles de ciudadanos y la misma Revista Proceso?

Ilustración de The Economista sobre el “crecimiento de México” por la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia.

También vale la pena recordar que las protestas de López Obrador en 2006 no fueron para obligar a las autoridades electorales a que se le reconociera como Presidente, sino para exigir transparencia. Su demanda principal fue el famoso “voto por voto”, es decir, el recuento total de la votación con el fin de esclarecer los resultados. Los historiadores serios del futuro verán este episodio no como un ejemplo de la supuesta incultura democrática de López Obrador, sino como una muestra clara del compromiso del tabasqueño con la participación ciudadana a favor del funcionamiento transparente de las instituciones públicas.

Finalmente, Jensor también se lanza contra López Obrador por supuestamente andar de “buscapleitos” con Donald Trump.  El periodista sugiere que López Obrador haría bien en seguir el ejemplo de Cárdenas, quien fue más conciliador y pragmático en sus relaciones con Washington.

La comparación es francamente ridícula. Franklin Roosevelt, Presidente de los Estados Unidos durante el sexenio de Cárdenas, era un líder inteligente e ilustrado con gran sensibilidad social. En contraste, Trump es un bully ignorante, elitista y racista. Quien no responde a Trump con fuerza es inmediatamente aplastado y humillado, tal y como ha ocurrido recientemente con Peña y Luis Videgaray.

Ilustración de The Economist sobre AMLO y Lázaro Cárdenas

Resulta evidente que la mejor manera de dar continuidad hoy al nacionalismo pragmático de los tiempos de Cárdenas no es con un entreguismo indigno, sino con una firme defensa de la soberanía nacional.

Afortunadamente, no todos los medios internacionales coinciden con The Economist. Por ejemplo, tanto las declaraciones Paul Krugman, columnista del New York Times, sobre López Obrador, así como el reportaje sobre la historia de fraudes electorales en México publicado recientemente en Le Monde Diplomatique, ayudan a equilibrar la opinión pública internacional.

Siempre hay que respetar y fomentar la libertad de expresión y la pluralidad de voces. Pero ello no implica quedarnos callados frente a las evidentes distorsiones malintencionadas que sirven para legitimar al actual régimen corrupto y autoritario.

*Texto publicado orginialmente en la revista Proceso.

*www.johnackerman.blogspot.com

Comentarios

  1. VCarlos MC

    The Economist se entromete descaradamente en la contienda política mexicana y lo único cierto es que su aval no le vas a dar legitimidad a regímenes corruptos prianistas que tienen 71 años!!! con sus políticas de corrupción y entreguismo de nuestros recursos al capital extranjero y su ambición lo ha llevado en los últimos 35 años a redoblar estas políticas, sin ningún tipo de retribución que beneficie al país para salir de pobreza y la marginacion, Precisamente este tipo de política tiene mucha aceptación en los organismos mundiales que no van a prever que es abusivo por naturaleza y que les permite expoliar nuestros recursos de cualquier índole. Es la razón por la cual los inversores extranjeros están tan contentos y quieren mas. Es la razón por la cual este tipo de políticos rapaces y sin escrúpulos tienen mucha aceptación y ante la debilidad de las instituciones mexicanas se atreven hasta proponer que clase o tipo de gobierno nos “conviene”. El proyecto de Nacion que ha presentado Andres Manuel López Obrador significa para muchos mexicanos la oportunidad que se ha estado esperando para acabar de una vez por todas con la rapacidad, voracidad y corrupción de los actuales gobernantes.

  2. Felipe Báez

    La burguesia internacional, cubrio de elogios a EPN, con la finalidad que rematara el petróleo, hasta lo llegó le dió el Título de Estadísta. Lázaro Cárdenas volveria a luchar para que Pemex resurgiera aún en el estado de postración en que se encuentra.

  3. ceasr rios

    mas lame culos del peje que nada, men porque mejor no lees antes de publicar, lo que dices carece de valides, no conoces la ley y no reconoces que le senil esta destruyendo este país desde ya, haciendo divicionismos hasta en su propio partido, en sus estatutos dice que esta prohibido el nepotismo, es decir que los parientes de al cúpula trabajen en el mismo, si como no, sus hijos trabajan en su partido, eso se llama nepotismo, porque no sigue con sus instituciones que creo para el pueblo?, porque no se quedo con su presidencia legitima?, porque le encanta el dreno como a todos los demás, es igual o peor, porque amlo nació en le pri, y ha brincado por todos los partidos políticos habidos y por haber, menos el pan porque hay nunca lo recibirían, despotrico contra bartleth como traidor a la patria y después lo puso como pluri nominal en el pt, por favor, así o mas loco el viejo senil

Enviar un comentario