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Polemon | 14 noviembre, 2017

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La Liga Comunista 23 de Septiembre, a 43 años de distancia

La Liga Comunista 23 de Septiembre, a 43 años de distancia

Por: César Octavio Huerta (@zorrotapatio)*

Un día como hoy pero de 1965, 15 jóvenes —entre maestros, estudiantes y campesinos— murieron en su intento por tomar un cuartel militar en Ciudad Madera, Chihuahua. Se enfrentaron a 125 soldados con el objetivo de iniciar un movimiento insurgente que pusiera fin a los abusos de los caciques de la región y animara a la insurgencia social.

A pesar de la derrota, su acción inspiró a otros jóvenes que ocho años después, en su honor, bautizaron a su movimiento como la Liga Comunista 23 de Septiembre, una guerrilla urbana nacida en Guadalajara el 15 de marzo de 1973.

El corazón de este grupo se origina en el barrio de San Andrés, al oriente de la ciudad, un lugar en el que los jóvenes comenzaban a aglutinarse en torno a una pandilla llamada Los Vikingos. Sus integrantes se caracterizaban por escuchar rock and roll, vestir indumentaria relacionada con este género musical y mostrarse rudos, agresivos, fieros como los actores Tony Curtis y Kirk Douglas en la película del mismo nombre que el grupo.

Asalto al Cuartel Madera.

Asalto al Cuartel Madera.

Lo cual, provocó que en poco tiempo, comenzaran a crecer en número y a aglutinar a otras pandillas en torno a su agrupación. De barrios como Oblatos y Analco, diversos grupos de jóvenes se unieron a Los Vikingos, lo que los volvió blanco de políticos locales, quienes vieron la oportunidad de politizarlos e incorporarlos a las fuerzas juveniles del PRI. Pero su intento fracasó.

Los Vikingos establecieron alianzas con jóvenes comunistas y estudiantes disidentes de la Universidad de Guadalajara. En su primera participación formal dentro de la política, más de mil 200 vikingos marcharon por las calles de la ciudad para manifestar su solidaridad con el pueblo de Vietnam ante la invasión estadounidense.

En esa alianza surgió el Frente Estudiantil Revolucionario (FER), un movimiento estudiantil opositor que buscaba arrebatarle espacios de poder a la entonces Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), caracterizada por su corporativismo y la utilización de métodos gansteriles para someter a la disidencia, además de la cercanía con el régimen en turno, del que obtuvieran años después apoyo incondicional al contener el movimiento estudiantil en Guadalajara durante 1968.

Panfleto de la Liga 23 de Septiembre

Panfleto de la Liga 23 de Septiembre

Lo que a la postre, motivó los primeros enfrentamientos armados entre el FER y la FEG. Y lo que en un lapso de tiempo muy corto, se convirtió en una feroz lucha por las calles de Guadalajara.

Antonio Orozco Michel, uno de los fundadores de la “Liga Comunista 23 de Septiembre” rememora que en ese entonces, los jóvenes de San Andrés comenzaron a involucrarse en actividades de estudio y comprensión de la política en medio de un ambiente de rudeza y de lucha, por lo que en el momento que se dieron los enfrentamientos contra “los gorilas de la FEG” lo hicieron “sin titubeos” y varias veces les dieron “unas palizas”.

En esos enfrentamientos, participan dirigentes estudiantiles como Pedro Orozco Guzmán “Camilo”, Manuel Rodríguez Moreno “Clark”, Alfredo Campaña López, Miguel Topete Díaz, Arnulfo Prado Rosas y Gilberto Enrique Pérez Mora. Ellos, entre edades que rondaban los 18 y 20 años. Sus oponentes, más de las veces, con el doble de edad.

La Guadalajara de 1973

La Guadalajara de 1973

De uno y otro bando hubo heridos y muertos. Sin embargo, la violencia se recrudeció para los integrantes del FER, pues no sólo se enfrentaban a los miembros de la FEG, sino contra todo el aparato militar y policial del Estado.

Los jóvenes no resistieron mucho tiempo como FER. En medio de una lucha desigual, la persecución, el encarcelamiento, las muertes y los combates contra el aparato estatal, terminaron replegándolos. Pese a todo, ese no fue el final.

Tras intensos debates y discusiones, en 1971 tanto adentro como afuera del FER, se llega a la conclusión de que es inútil buscar cambios a través de la lucha pacífica y legal. De ahí que el 15 de Marzo de 1973, decidan conformarse en un movimiento armado, nombrándose La Liga Comunista 23 de Septiembre.

Enfrentamiento de policías judiciales contra integrantes de la Liga 23 de Septiembre, en 1983. Foto: Procesofoto, tomada de Revista Magis.

Enfrentamiento de policías judiciales contra integrantes de la Liga 23 de Septiembre, en 1983. Foto: Procesofoto, tomada de Revista Magis.

Entre sus objetivos, está la publicación del periódico “Madera”, el reclutamiento de nuevos integrantes y la realización pronunciamientos políticos en torno a luchas de trabajadores, campesinos y estudiantes, entre otras acciones. Una de ellas fue el secuestro de empresarios y políticos para conseguir el dinero necesario que lograra financiar su estructura clandestina y así mantenerse como una fuerza beligerante, intentando así, provocar el desgaste de las fuerzas policiacas.

Su primera acción de este tipo, se lleva a cabo el 17 de septiembre de 1973. Ese día, uno de sus comandos tiene como misión el secuestro del empresario Eugenio Garza Sada. La acción de resistencia al secuestro generó que los guerrilleros asesinaran al objetivo, cabeza principal del Grupo Monterrey, en un hecho que indignó a la clase políticas y empresarios del país.

Funeral de Eugenio Garza Sada

Funeral de Eugenio Garza Sada

Casi un mes después, el 10 de octubre, un comando de la liga secuestra en Guadalajara al cónsul inglés Duncan Williams y al empresario Fernando Aranguren. Los guerrilleros exigen entablar una negociación con el gobierno mexicano, pero este se rehúsa y la Liga asesina al empresario pero libera al diplomático británico.

Es en ese momento las fuerzas policiacas encienden las alarmas y comienzan una embestida contra el grupo insurgente. La Liga continúa con sus campañas de propaganda, secuestros y asaltos bancarios.

En 1975, en medio de un acoso policial extremo, con varios detenidos y desaparecidos, un comando armado de La Liga intenta secuestrar a Margarita López Portillo, hermana de entonces presidente electo, José López Portillo. La operación fracasa y muere uno de sus dirigentes.

Después, en 1976 la Liga Comunista secuestra a Antonio Fernández, el entonces presidente del consejo de administración de la Cervecería Modelo. Tras la liberación del empresario, consigue 25 millones de pesos y la resolución favorable a los obreros de esa empresa, de algunas de sus demandas sindicales.

Pero ese es el último golpe del grupo guerrillero. El 12 de abril de 1977, la fuerza policial llamada Brigada Blanca descubre a los secuestradores de Antonio Fernández y tras una balacera, los detienen. Dos de los capturados, Francisco Pérez Rayón y Luis Miguel Corral García, aún continúan desaparecidos.

Miembros de la Liga 23 de Septiembre, encarcelados en la Penal de Oblatos. Foto: Procesofoto, tomada de Revista Magis.

Miembros de la Liga 23 de Septiembre, encarcelados en la Penal de Oblatos. Foto: Procesofoto, tomada de Revista Magis.

Para el año de 1982, la mayoría de los integrantes de la Liga Comunista 23 de Septiembre fueron apresados, muertos o desaparecidos. Sin ellos, el periódico Madera deja de imprimirse en el número 58 y así, parece llegar el final de esta organización guerrillera.

La Liga Comunista 23 de Septiembre fue para los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo, un dolor de cabeza. Los rebeldes dieron grandes golpes mediáticos con una serie de secuestros buscando financiar su movimiento. También cometieron asesinatos.

La persecución del régimen fue feroz. Las fuerzas oficiales y clandestinas del gobierno detuvieron, asesinaron y desaparecieron a muchos miembros de la Liga hasta que lograron desarticularlos.

Antonio Orozco Michel, ex integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre. Foto tomada en 2013

Antonio Orozco Michel, ex integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre. Foto tomada en 2013

La entrevista se realizó en una de las bancas ubicadas en el parque de lo que alguna vez fue la penal de Oblatos, Antonio Orozco Michel, un ex integrante de la Liga Comunista 23 de Septiembre, rememora algunos de los motivos por los que surgió esta agrupación guerrillera y hace un análisis de los hechos, a 43* años de su nacimiento.

-¿En qué soñaban los jóvenes cuando formaron la Liga Comunista 23 de Septiembre?

Siempre fue un pensamiento central, el de no aceptar el estado de cosas. No aceptamos el gobierno autoritario y dictatorial, no aceptamos de ninguna manera las atrocidades y las masacres represivas y los asesinatos de dirigentes sociales en todo el país. Eso nos llenó de rabia e indignación.

Esos jóvenes que empezábamos a conocer en qué país vivíamos y cómo era el régimen que dominaba, lo primero que hicimos fue aborrecerlo y declararle nuestro desprecio y nuestro encabronamiento.

-¿Qué significó la guerrilla para los jóvenes de aquella época?

Fue un factor que cambió la vida de muchos jóvenes. Abrió un horizonte luminoso, que nos transformó y le dio sentido a nuestras vidas y nos hizo de pronto, convencernos de que éramos parte de un momento histórico, de que podíamos aportar a un cambio y eso nos llenó de entusiasmo, de energía, de determinación y de convencimiento.

-¿De dónde viene el nombre de la Liga Comunista 23 de Septiembre?

Es una identidad con la agrupación de la liga de los comunistas conformada en el siglo XVIII por Carlos Marx y Federico Engels. En segundo lugar, la identidad ideológica con el pensamiento marxista, la reivindicación del manifiesto del partido comunista y la lucha por el socialismo. Y 23 de septiembre porque es el reconocimiento a la acción del asalto al cuartel militar de Ciudad Madera, Chihuahua, el 23 de septiembre de 1965.

-¿Cuáles fueron las acciones militares desarrolladas por la Liga con mayor impacto en la sociedad?

Principalmente fueros los secuestros de altos prominentes de la burguesía mexicana. El intento de secuestro de Eugenio Garza Sada en Monterrey, en abril del 73, y el doble secuestro llevado en Guadalajara de Fernando Aranguren Castillo y Anthony Duncan Williams, fueron las primeras acciones de mayor impacto. Pero luego vinieron asaltos bancarios, simultáneos, a dos o tres sucursales al mismo tiempo.

-¿Y la reacción de la prensa?

Estas fueron acciones que la prensa divulgó de manera masiva. Calificando de terrorismo, de grupos desesperados (…) Lo que jamás se abordó fue el planteamiento, el contenido de nuestros pronunciamientos políticos. Ni siquiera por intelectuales de la burguesía. No existían nuestros materiales de propaganda a pesar de que el periódico Madera se editó durante ocho años, 58 números y con un tiraje de 30 0 40 mil ejemplares por número, que se repartían en escuelas, campos agrícolas o fábricas.

-¿Qué impacto causó La liga 23 de Septiembre en Guadalajara? ¿Cuál fue la percepción de la sociedad tapatía?

El impacto mediático fue de acuerdo a cómo los medios lo difundían. La mayor parte de la población nos vio con recelo y desconfianza, se hizo eco de los calificativos y las consideraciones de la prensa al servicio del poder. Salvo muy reducidos sectores en los que teníamos una cierta influencia porque veníamos de las escuelas, de los barrios, había simpatía. Sobre todo, de los barrios donde éramos originarios los guerrilleros.

-¿Cómo se veían ustedes mismos dentro de la guerrilla?

Como hermanos, como parte de una sola familia, como camaradas por los que estábamos dispuestos a dar la vida. La mayor parte de las relaciones entre nosotros fueron de esa solidez y de esa fraternidad a toda prueba. Porque muchos de nosotros no sólo compartíamos orígenes de barrio o de escuela, sino también compartíamos ideales.

-¿Qué pasaba cuando alguien era asesinado o detenido?

Llorábamos, de dolor. Siempre fueron perdidas muy dolorosas. Las pérdidas de compañeros queridos, siempre fueron heridas muy fuertes.

-¿No se replanteaban la idea de dejar la guerrilla?

No. Nunca lo consideramos ni como una opción, cuando menos en la parte que mantuvimos hasta el final de nuestro compromiso con la organización, nosotros estábamos convencidos de que el costo que estábamos pagando era alto pero era necesario. Jamás pasó por nuestra mente que íbamos a ser derrotados. Siempre estaba en nuestra perspectiva, en nuestro escenario, en nuestro imaginario, que terminaríamos triunfando, terminaríamos convenciendo a una parte de nuestro pueblo a que se sumara a la lucha armada y que convertiríamos el descontento y la indignación, en una insurrección popular.

-¿Cómo era vivir en clandestinidad en esos tiempos?

Era una disciplina militar. Era un cambio de hábitos y de costumbres radical, donde no podías vivir como habías venido viviendo. No era posible seguir viendo a los amigos de antes, a las novias (…) muchos tuvieron que dejar la familia, la escuela y los trabajos, para someterse a una vida huidiza, de cuidado y siempre con esa zozobra que te provoca estar en el blanco, estar en la mira.

-¿Qué paso tras el recrudecimiento de la violencia por parte del Estado?

Se multiplicaron las caídas y los golpes, con un efecto contundente en el despliegue y el funcionamiento de la capacidad propagandística y operativa de la liga. Eso fue muy alto el costo, cientos de compañeras y compañeros que murieron en casas de seguridad, en citas, en repartizas del Madera y en acciones militares. Realmente un periodo muy intenso, muy fuerte, que en muchos de nosotros dejó secuelas traumáticas, sobre aquellos que sobrevivimos, no estaba en nuestro plan, nosotros no pensábamos que íbamos a sobrevivir. Sin embargo por circunstancias del destino, lo logramos.

Quedamos en un aturdimiento ya presos, en las cárceles. Luego después, en una situación de tristeza, frustración y amargura porque junto a ello nos dimos cuenta que habíamos cometido errores, que habíamos cometido equivocaciones, errores garrafales que no fue fácil aceptar, dilucidar, comprender y entender” (…)“Muchos de los militantes de la Liga, participantes de la guerrilla, terminaron renegando, aterrorizados y otros incluso del lado del enemigo.

De los que sobrevivimos, hay muchos que no quieren oír hablar sobre el tema, otros que se aislaron y se hundieron en su vida personal, en el alcoholismo, en la drogadicción, algunos en el suicidio. Pero otros seguimos vinculados después de la amnistía del 82 a los movimientos sociales, a las luchas de izquierda y gracias a ello logramos una comprensión del fenómeno y del conflicto del que fuimos parte. Gracias a ello mantenemos una esperanza, un anhelo de cambio.

– ¿Qué aspectos positivos dejó la liga?

Aquellos que tienen que ver con la determinación del individuo de ofrecerlo todo a cambio de nada cuando está convencido de una idea. De ese compromiso absoluto con la causa y con la lucha en la que fuimos una lucha decidida contra el sistema, sin pedir ni dar cuartel.

Nuestra entrega y nuestra integridad por un proyecto y un ideal, hasta las últimas consecuencias y lo demostramos no con palabras, en los hechos. Cientos de compañeras y compañeros murieron en los enfrentamientos y no se rindieron hasta su último aliento, hasta su última bala. Y murieron también en las mesas de tortura, a manos de criminales que hoy siguen en el poder.

-¿Se les debe justicia a los desaparecidos?

Claro. Siempre, siempre, está pendiente una profunda deuda contra miles de víctimas, no solamente militantes guerrilleros, también familiares y amigos, víctimas de la peor canallada, de la perversión criminal de psicópatas y asesinos que se han muerto sin haber siquiera respondido a los reclamos.

*Texto publicado originalmente el 23 de septiembre de 2013 en el extinto diario La Jornada Jalisco

Comentarios

  1. joel arrieta

    Desgraciadamente se sigue viviendo con el mismo gobierno represor y asesino nada a cambiado pero lo más triste es hay mucha gente que todavía cree en el y el pueblo sigue más jodido

  2. Noel Peña

    Buena tarde estimados, está historia jamás será olvidada, si hay alguna forma de poder contactar a esta persona llamada Antonio Orozco Michel, de parte de Zenon uno de los encargados de peridoco Madera. Será de mucho gusto de mi abuelo poder platicar con alguien que pudo estar en este movimiento y saber que pasaba en la trinchera que está persona ocupaba.

    Saludos.

  3. salvador martinez

    Buenas tardes rene.
    Saludos a esparza.

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