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Polemon | 13 diciembre, 2017

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Ideas zombies

Ideas zombies

Por: Jaime Avilés (@desfiladero132)

17 de marzo 2015.- Vivimos sometidos por ideas zombies, le escuché decir, no hace tanto, a la doctora Alicia Puyana, integrante de la Academia de Economía de Colombia. Son ideas, dijo, que en todas las formas y maneras posibles han demostrado que no ayudan a combatir la pobreza, no aumentan la competitividad, no reducen la desigualdad social, no disminuyen la violencia, no detonan el desarrollo, no sirven para nada, en dos palabras, están muertas.

Sin embargo, como los gobiernos las aplican, los bancos las exigen, los periódicos las exaltan y los teóricos las defienden, resulta que entonces, además de muertas, están vivas. Para decirlo pronto, son ideas zombies.

Ante la furia que embarga al círculo rojo de la sociedad mexicana por el despido de Carmen Aristegui –y por círculo rojo me refiero al núcleo pensante y crítico de la población, que hoy se moviliza como puede ante el nuevo atropello de su estúpida Alteza Copetonsísima– recordé las creativas palabras de la doctora Puyana.

¿Será que también nosotros nos mantenemos fieles a nuestras propias ideas zombies?

Pensemos en quienes, con toda la pasión que extraen de sus convicciones, están llamando a no votar el próximo 7 de junio. Sus argumentos son irreprochables: no hay democracia, las autoridades electorales ofenden con su indecencia a las prostitutas, los candidatos son menos fotogénicos que sus propios excrementos, los partidos a la hora de la hora siempre se venden.

No puedo estar menos de acuerdo. Quienes no quieren votar tienen toda la razón del mundo. La pregunta es otra: ¿no votar sirvió de algo en 2006? ¿Ayudaron los que, haciéndose eco del subcomandante Marcos, no votaron porque López Obrador era “un peligro para la izquierda”?

Es claro que esta columna no es leída por los panistas, ni siquiera por los de clóset, como el diputado Fernando Belaunzarán, amigo íntimo de Antonio Solá, adaptador del eslogan de Marcos al siempre recordado “AMLO es un peligro para México”. Esta columna habla para quienes están luchando, como usted y como yo, por dejar de vivir con un dedo en el culo. El dedo de Televisa y Peña Nieto.

Cartón de la página Toluca Noticias

Cartón de la página Toluca Noticias

Puede que también seamos idólatras de ideas zombies quienes llamamos a votar sabiendo la clase de basura orgánica que es el presidente del INE, o los señores y la señora del Tribunal Electoral, o las casas encuestadoras como Mentirofsky, y peor aun, anticipando las traiciones que al llegar al Poder Legislativo cometerán inevitablemente algunos diputados que como candidatos parecían magníficos.

Todos y todas y todes y todxs tenemos razón, tanto quienes llaman a no votar como quienes votaremos. ¿Qué necesitamos para que nuestras ideas dejen de estar muertas y vivas al mismo tiempo? Me cuentan que en las zonas rurales de Guerrero, donde policías, soldados y narcos pertenecen al mismo sindicato del crimen, hay rebeldes que se desvivirán por impedir las elecciones.

¿Y si no hay elecciones quién impondrá al gobernador de Guerrero? Según la ley, que también es zombi, el gobernador de Guerrero será designado por el partido o coalición que tenga la mayoría en San Lázaro. Si no votamos, el dedazo correrá por cuenta del PRIAN Verde Perredista. Y si votamos a la mejor también. Y nada cambiará, o más bien, todo seguirá empeorando para quienes no vivimos en Guerrero.

¿Y en Guerrero? Todos los pronósticos auguran que, una vez calificada la elección federal del 7 de junio, Peña Nieto hará lo que más le gusta, después de disfrazarse de rey de baraja para ofrecer a sus hijas e hijastras en las cortes de Europa, con la esperanza de que alguna de ellas ligue un duque, un conde o un marqués de perdida.

¿Qué hará Peña Nieto en Guerrero? Desatará la represión más espantosa y aterradora que pueda. ¿Y qué harán los rebeldes que ya lo saben y la esperan con los dientes bien apretados? Nombrar a sus propias autoridades, crear sus propios municipios, vivir como los pueblos autónomos de Chiapas, o como según Luciano de Samosata vivía en el mundo de los muertos el gran Platón: “En su propia isla, gobernado por sus propias leyes?”

¿Es posible reproducir el modelo de colectividad zapatista en Guerrero? Soy la voz menos autorizada para opinar sobre el tema. Este dilema tendrán que decidirlo, en su momento, los guerrerenses. Por ahora la moneda está en el aire y la campaña de Pablo Amílcar Sandoval no escatima esfuerzos para entablar acuerdos con los rebeldes a fin de ganar el 7 de junio y establecer un gobierno cuya agenda social sea dictada por los movimientos populares.

Michoacán es carambola cantada: el PRI le dará la gubernatura al más arrastrado de sus gusanos, el diputado con cara de niño, Silvano Aureoles Conejo. Si yo viviera en esa tierra ensangrentada por Calderón y Peña en beneficio de la minería y los proyectos turísticos de los Fox (y de los Cárdenas), me abstendría en el plano estatal, sin dejar de participar en el federal, en donde las cosas están bien claras: o se vota por Morena o por nadie, porque los demás partidos son el mismo.

Insisto. ¿Cómo podemos desprendernos de nuestras ideas zombies? Quizá, no lo sé, utilizando el olfato político. ¿Tienen un minuto para hablar acerca del Partido Verde? Bueno, por si no lo sabían, el Partido Verde Ecologista de México está violando todas las reglas de equidad, que supuestamente deberían garantizar el INE y sus nalgas prontas, y las está violando con el apoyo absoluto del aparato de Estado.

Pri verde

Se dice en todos los comederos políticos: el desplome del PRI será brutal. Peña está aterrorizado: tiene pánico de no conservar la mayoría en la Cámara de Diputados, y por eso va a hacer diputados a todos los candidatos verdes que pueda. Y lo más importante: Peña no quiere que la gente vote el 7 de junio. Mientras más gente vote ese día, más votos tendrá Morena, y en consecuencia, Morena tendrá más diputados.

Alcanza ya tales dimensiones la paranoia, que los periódicos de la derecha empiezan a llamar a Morena “el capítulo México de la revolución bolivariana”. ¿No es en verdad sospechoso que hayan organizado un México-Brasil para el mismísimo 7 de junio? No quieren que votemos. Al rato dirán que ese día habrá violencia, que mejor no salgas de tu casa. No sé, tú y yo, piénsalo. O Morena o nadie.

A partir de mañana, esta gustada y disgustada columna aparecerá en un nuevo espacio del que hablaré con insistencia a lo largo de todo el día. Mientras tanto, síganme en @Desfiladero132 por si ocupan…

Foto de ilustración: Caliopedreams/Flickr

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